Por Jake Appleman

Los juegos olímpicos de la selección Española de baloncesto empezaron con una nota ofensiva o racista: la foto en la que aparece el equipo rasgándose los ojos. Es un gesto que el mundo y China, anfitrión de los juegos, no le hicieron mucha risa. Tras el comienzo de los partidos, poco a poco la gente puso esos asuntos detrás de ellos y empezaron a disfrutar de las competiciones.

Con cada victoria decisiva, la idea que los Estados Unidos ganen el oro sin luchar creció exponencialmente. Pero esa mentalidad cambio en el último partido, España aprovecho de las dos rapiditas faltas de LeBron James, Kobe Bryant y la débil defensa estadounidense. Pau Gasol demostró sus talentos como pívot mientras Ricky Rubio jugando con compostura increíble en la ausencia de José Calderón. Rudy Fernández redefinió el sonido “huuuuy” viniendo de mi sofá con sus triples difíciles y corazón enfrente de la cara de presión; y Juan Carlos Navarro de repente jugaba en una manera que entristeció muchos estadounidenses que dieron cuenta que él no jugara en nuestro país este otoño.

Sin James, el líder vocal de la defensa, Los Estados Unidos sufría de una falta de comunicación y los españoles aprovecharon, encontrando espacios abiertos en la defensa mediocre. Cada vez parecía que los favoritos estaban comenzando su camino a una derrota fácil–como todas las otras–España respondió de modo impresionante. Gasol, Navarro y Fernández no dejaron a los obstáculos de hacerles perder su concentración hasta que Fernández faltó Bryant mientras Kobe estaba tirando un triple.

España merece la plata que recibió. La triste realidad es que algunos jugadores intentaron expresar sus desacuerdos con el resultado en vez de celebrar una actuación magnifica. “Si no llega a ser por los árbitros tendríamos el oro,” dijo Felipe Reyes. “Estaban cagados,” dijo Marc Gasol. “y si no lo admiten, mienten. Los hemos tenido”.

No, Marc. Tu pelo esta cagado. En este momento, sobrevive como el solo jugador que pudo cometer una falta ofensiva con su pelo. Córtatelo por favor antes de llegar en Memphis. Mientras algunos españoles todavía quejándose, el resto del mundo no esta prestando atención porque los temas importantes todavía son: 1) una victoria importantísima de los Estados Unidos y 2) una actuación de un equipo Español que demostró más corazón que nadie anticipó antes de la final.

Creo que la foto que todos recordaran es la del equipo Español sonriendo después de recibir la plata que ellos merecieron. Podría haber sido una imagen mucho peor.

(Shout out to my main man Waffle for helping rustproof my Spanish. Belgium/Congo/Spain/Michigan, represent!)